Ácido salicílico
El ácido salicílico es un ácido orgánico derivado de la salicina y toma su nombre del sauce, planta de la cual se extrae desde la antigüedad, además de la Filipendula ulmaria o Spirea ulmaria. En cosmética, el ácido salicílico se utiliza por sus increíbles beneficios para la piel. Se usa para el tratamiento del acné y de las inflamaciones cutáneas, de la piel impura con poros dilatados, de todas aquellas condiciones relacionadas con la descamación o la hiperqueratosis cutánea.
Beneficios para la piel y uso cosmético
El ácido salicílico se ha convertido en un verdadero "must have" en cada línea cosmética por su increíble eficacia para combatir el acné en todas sus formas. Esta eficacia se debe principalmente a una doble acción que ejerce sobre la piel afectada por esta imperfección. En primer lugar, penetra en los folículos pilosos y elimina las células muertas que causan la obstrucción, combatiendo pápulas y puntos negros. Al mismo tiempo, al penetrar en las lesiones acneicas, disminuye la inflamación gracias a sus propiedades antimicrobianas y calmantes.
Acción antiage, exfoliante y aclaradora
Otra acción que realiza el Ácido Salicílico es la acción queratolítica comúnmente llamada exfoliante. Se trata a todos los efectos de una acción antiage (anti-envejecimiento), porque además de eliminar la capa superficial de las células muertas, se incentiva también un recambio celular. Las células jóvenes, por lo tanto, son llevadas a la superficie, otorgando a la piel un aspecto más sano y luminoso. Además, permite reducir la visibilidad de pequeñas arrugas y signos de la edad, generando así un efecto alisante.
Este recambio celular es muy útil en el tratamiento de los estigmas debidos al fotoenvejecimiento, como las manchas solares. En estos casos, el ácido salicílico se utiliza a menudo en combinación con otras sustancias para exfoliar la zona de la mancha y eliminar las células hiperpigmentadas.
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